
La indignación es un estado casi rutinario en nuestros días. Voy a tirar de diccionario y este estado es el resultado de tantísimas acciones injustas, reprobables y vergonzosas que han mostrado nuestros políticos en estos años de crisis. Centrándonos en Andalucía, no es de extrañar que tan solo con escuchar el nombre de Manuel Chaves entremos en ese estado de enfado violento. Pero es curioso, antes de la crisis, mucho antes, éramos indiferentes, ahora somos indignados.
Esta semana pasada me he indignado mucho con el Grupo Joly por su invitación a su reputado Foro, a este político tan falto de carisma. La bochornosa presentación del Sr. Chaves a cargo del director de este medio, donde se obviaron todos los fracasos -que fueron muchos- me dieron que pensar, así como el propio ofrecimiento a disertar en tan prestigioso foro. Una presentación llena de halagos, además de ser un simple recorrido biográfico, sin meterse a fondo en ningún balance, ni social, ni económico ni cultural, de nuestra comunidad andaluza. Era evidente que había que pasarlo por alto . Los últimos treinta años en Andalucía se han caracterizado por poseer unos medios de comunicación serviles y dóciles, donde se ha criticado y denunciado con la boca pequeña.
Supongo que en fechas preelectorales había que hacerle ese favor a quien fue presidente andaluz, como así supongo que se deberán algunos para actuar de esa forma. Por que me pregunto que puede aportar el Sr. Chaves en estos momentos, cuando ha sido el principal protagonista del fracaso del PSOE en la historia de la política andaluza. Fracaso en intentar crear una sociedad moderna, fuerte y competitiva. Fracaso por crear una sobredimensionada y costosa administración autonómica, que actualmente se encuentra al borde del precipicio económico. Y fracaso por haber creado un sistema educativo que se ha encargado de educar e instruir a la generación de jóvenes peor formada de la reciente historia andaluza. Y solo un éxito, haberse encargado con la ayuda de los medios de comunicación de generar una sociedad apática, anestesiada y anquilosada. Y un detalle, este Grupo Joly, es el principal medio escrito de Andalucía.
Y el principal responsable de estos fracasos – por nombrar algunos- tiene nombre propio, Manuel Chaves. Y ahora, en estos momentos de cierres de empresas, atravesando una de los peores momentos de que estamos viviendo en la Bahía de Cádiz, invitamos al Sr. Chaves a bombo y platillo, como si fuera el adalid del pasado, presente y fut
uro, para que nos deleite con sus pensamientos. Como si no supiéramos cuales son.
He sentido vergüenza ajena de comprobar como nuestros medios de comunicación se comportan, tan críticos con algunos, tan serviles con otros. En la presentación de un político como Chaves, inflado a si mismo, ya podía el Director de este diario haber dado algún toque de atención, pero supongo que no se hace eso con los invitados, a los que hay que tratar bien. Como imagino que al finalizar el acto tan notable presidente pasaría la mano por el lomo a tan atento lacayo.